Trasdosado directo o autoportante
Trasdosado directo
La placa se fija directamente a la pared, pegada con pasta de agarre o sobre maestras. Ocupa muy poco espacio y es perfecto para regularizar paredes irregulares o renovar una pared antigua de forma rápida.
Trasdosado autoportante
Se monta una estructura metálica independiente, separada unos centímetros de la pared, se rellena la cámara con lana mineral y se cierra con placas. Es la solución cuando se busca aislamiento térmico o acústico de verdad, porque la nueva pared no queda en contacto con la antigua.
Para qué sirve un trasdosado
- Aislar del frío o del calor una pared de fachada y reducir las pérdidas de energía.
- Aislar del ruido de vecinos, locales o de la calle.
- Dejar rectas y lisas paredes viejas, torcidas o con desconchones.
- Pasar cableado, datos o fontanería sin romper la pared original.
- Revestir pilares, bajantes y otros elementos para integrarlos en la decoración.
Aislamiento térmico
Con lana mineral en la cámara, el trasdosado mejora el aislamiento de las paredes que dan al exterior. La habitación se calienta y se enfría antes, y la superficie interior deja de estar fría al tacto, lo que ayuda a evitar condensaciones.
Si la pared tiene humedades por filtraciones o por capilaridad, primero hay que resolver el origen del agua. El pladur no es una solución para tapar humedades: lo revisamos antes de proponerte el trasdosado.
Aislamiento acústico
Para el ruido funciona el principio de masa y separación: una estructura independiente, lana mineral en la cámara, una o dos placas y bandas acústicas en el perímetro para que las vibraciones no pasen a la nueva pared. Lo explicamos paso a paso en la guía de aislamiento acústico con pladur.



