Por qué un tabique de pladur
- Se monta en mucho menos tiempo que un tabique de ladrillo, sin apenas escombro ni agua en la obra.
- Pesa muy poco, así que no sobrecarga el forjado: ideal en pisos y plantas altas.
- La electricidad, los datos y la fontanería van por dentro, sin hacer rozas.
- Con lana mineral en su interior aísla muy bien del ruido y del frío.
- Queda una superficie lisa, lista para pintar, empapelar o alicatar.
Si dudas entre pladur y obra tradicional, repasa nuestra comparativa pladur o ladrillo: qué es mejor.
Tipos de tabique que hacemos
Tabique sencillo o de doble placa
El tabique más habitual lleva una placa a cada lado de una estructura de montantes metálicos. Cuando se busca más resistencia a los golpes, más aislamiento o poder colgar peso, se colocan dos placas por cara.
Tabiques acústicos y entre viviendas
Para separar dormitorios, despachos, consultas o viviendas y locales, montamos tabiques con lana mineral en la cámara, doble placa y bandas acústicas en el perímetro. Te lo contamos en la guía de aislamiento acústico con pladur.
Tabiques para zonas húmedas y con resistencia al fuego
En baños y cocinas usamos placa hidrófuga, y en locales, garajes o cuartos de instalaciones, placa ignífuga cuando la normativa pide resistencia al fuego.
Tabiques con puerta, corredera o a media altura
Dejamos el hueco y el refuerzo para la puerta, montamos armazones para puertas correderas que se esconden dentro del tabique y hacemos tabiques a media altura, separadores o cabeceros. Si vas a colgar muebles, televisores o radiadores, colocamos refuerzos en la estructura en esos puntos.
Cómo lo hacemos
Replanteamos el tabique en el suelo y el techo, fijamos los canales y los montantes, pasamos las instalaciones, rellenamos la cámara con aislamiento si hace falta, atornillamos las placas y tratamos las juntas. El resultado es una pared recta y lisa, lista para el acabado que elijas.




